FUNERAL A CIELO ABIERTO


Raúl Padre abandona Montería, lento paso del Caribe colombiano hacia la cordillera, lleva un hijo muerto en las espaldas. Se detiene en las narices mismas del gobierno: “Del cementerio me han corrido a mi hijo, me lo han sacado a la calle y no tengo donde ponerlo” grita, y las lágrimas le van enfureciendo. 



La plaza Bolivar, centro político e histórico de la ciudad de Bogotá, es testigo del lento funeral. Don Raúl Padre, hijo muerto a cuestas, insiste “Con mi hijo han matado a mi nieta y a mi nuera” La niña tenía 30 días cuando fue asesinada por militares anónimos.




A Raúl Hijo, soldado colombiano, lo había matado el ejército por negarse a fusilar 
a dos campesinos desarmados. Los dos campesinos no muertos, o sí, nadie lo sabe, 
estaban destinados a formar parte de la larga lista de los más de cinco mil acribillados en Colombia, 
conocidos como Falsos Positivos.


 Los Falsos Positivos son  muchachos pobres reclutados los caseríos miserables, 
llevados a la selva, y ejecutados sin más por los militares. 
Por cada guerrillero muerto (o falso guerrillero, es lo mismo) el Estado colombiano 
paga al soldado ejecutor una suma de dinero 
que no alcanza para ahogar en chicha la conciencia. 


Raúl Hijo, soldado, lo habrá intuido al momento de negarse, 
y es por eso que se dejó matar, hundiendo al padre en la miseria más salvaje,
 sin poder pagar su tumba.


Y es así que, por falta de tumba y de fortuna, se lleva a cabo el velorio, de cuerpo presente y a cajón abierto, y no hay Dios ni Patria ni Occidente que contenga el río de llanto de Colombia ante tanta muerte desgraciada.



HIJOS

No he tenido hijos, es una sentencia.
Amo a los hijos que no tuve de una manera desmedida.
No los voy a tener.

Voy a morir en esta tierra sin heredar la maldición de lo que no hice: 
Los hijos son los presos de lo que no hicimos.

LA SOLEDAD



Y una piensa como piensan los ciegos
 "Si yo tuviera vista, no cerraría jamás los ojos".

EL DESAMOR DE LÓPEZ


Cuando López tomó conciencia de su estado los ojos le estallaban. Había corrido mucho tras el tranvía y los músculos le temblaban al contacto con el pavimento. Sentía el cogote lleno de sangre y las muelas secas, pero no paraba, por el miedo de perder a su dueño. 



¿Qué hará sin mí? Bajará pronto del tranvía y morirá de pena de no hallarme. 
Llegaré a tiempo y moveré la cola, le buscaré con el hocico la mano. 
Cómo le gusta palmearme la cabeza…. 


Pero el tranvía se alejaba y López sentía una debilidad desgarradora en las patas. Cuando lo perdió de vista, se le erizaron los pelos del lomo: ahora debía seguir corriendo a ciegas. 

López continuó andando cuatro días, perdido entre los coches, el paso lento y las costillas flojas. Tenía una pata herida, pero todavía le quedaban tres. 



Usaré dos patas, pensaba, para sentarme 
y me quedará una para rasgarle el pantalón. 
Me dará agua, me dará de beber y sonreirá. 


López pensaba 
Cuando me vea, me dará agua, me dará de beber agua. 

HABLEMOS CON FRASES HECHAS


-          Por eso yo siempre digo que las crisis son en realidad oportunidades


-          Es verdad, lo que no te mata te hace más fuerte. Alguien dijo por ahí que nada se pierde, todo se transforma.


-          Exacto, el amor es una tarea de a dos. Tenemos mucho en común: los dos somos inconformistas, rebeldes y, sobre todo, nos indigna la injusticia.  


-          Es verdad, yo tampoco puedo ver un niño pidiendo en la calle. No les doy monedas porque se las dan a los padres para comprar vino.


-          Lo que pasa es que en esta sociedad el problema es la falta de educación.


-          Totalmente. El argentino se cree muy pícaro, pero en el resto del mundo nos miran como una sociedad corrupta.


-          Porque no entendemos que la corrupción se origina en casa, en la educación que nos dan nuestros padres. Por eso tenemos los políticos que tenemos, son todos corruptos y sólo les interesa su beneficio personal. Ese es el problema de la Argentina.


-          Porque no vivimos la guerra, por eso no valoramos lo que tenemos.


-          Sos una chica muy inteligente para ser mujer.


-          Gracias, siempre pensé que yo era distinta, pero después me di cuenta que el problema es que soy demasiado pensante.


-          Demasiado especial, diría yo.


-          Quizás te aburra con mi filosofía.


-          Para nada, estoy cansado de esas chicas huecas, que sólo les interesa el qué dirán.


-          Yo digo lo que pienso. No me interesa lo que piensen los demás, hago lo que me dice el corazón.


-          Yo también. Si algún defecto tengo es que soy demasiado sincero.


-          Podremos ser soñadores, pero no somos los únicos.


-          Nunca escuché a una mujer hablar como vos.


-          Y yo nunca conocí a alguien que entienda mi locura.


-          ¿No te parece que es hora de conocernos mejor?


-          No sé, he salido lastimada demasiadas veces


-          Yo también, pero qué importa, debemos hacer lo que nos dice el corazón.


Y así se forman parejas y en el mundo la gente pelotuda se va reproduciendo hasta el infinito.





METAMORFOSTRUO


Cuando te conocí me latía en la sien derecha una gota de sangre, una pantera viva en un diamante. Quién hubiera dicho, más tarde, que serías flor de pelotudo.


Cuando te conocí pasé por alto detalles, como esa oruga espantosa que germinaba de lo que pensabas, como que tu voz venía de las tumbas, como que iba a morir en la pieza del fondo de la casa de tu vieja, en ojotas, con tres perros y tres críos.


Yo tampoco era intensa, era exagerada. A mi tampoco me florecieron paces, fui un quilombo.


Por eso el tiempo es agua y nada existe de verdad.



TRAGISALSA

Si esa noche me hubieran otorgado el préstamo que necesitaba, no hubiera terminado en la plaza Independencia, apretando la mano de mi sobrina que era muy chiquita para entender la vergüenza que su tía lloraba.


Si no hubiera ido a parar a la plaza esa noche habría estado pagando mis deudas, y los pies no me hubieran llevado a aceptar la invitación de un muchacho egipcio a tomar vino con el estómago vacío.


Si el vino no hubiera sido tan bueno y el muchacho no hubiera sido tan fuerte y hubiera hablado mi idioma, un tema de conversación hubiera llevado al otro y hubiera sido una deliciosa borrachera de viejos amigos.


Pero oriente y occidente siempre dieron vueltas para comprenderse, por eso siempre se han amado, y además sonaba el lado oscuro de la luna entonces dormimos juntos.


Si esa noche no hubiéramos dormido juntos, yo habría ido a trabajar a la mañana siguiente, como estaba previsto.


Si hubiera trabajado a la mañana y no a la noche como lo hice finalmente, al salir hubiera vuelto en taxi compartido como siempre, y no hubiera esperado un hediondo colectivo bajo un farol oscuro: un señor muy horrible de nariz grasienta no me hubiera asaltado.


Si el buenhombre que se llevó mi último dinero no lo hubiera necesitado en verdad, no habría cometido tan desagradable desliz, y yo no habría ido a parar llorando a los brazos de una parejita de colombianos que por razones muy nobles vivían en mi casa por esos días.


Mis huéspedes no me hubieran consolado como criatura esa noche, y yo no hubiera comenzado a adivinar que en el alma de los colombianos se encuentra la fuente inagotable de la alegría latina, y unos años después no hubiera viajado yo a mezclarme un poco entre ellos, en su tragisalsa de guerrilla, música y generosidad.


Pero volviendo a lo más profundo de mi mala suerte, creo que nunca me hubiera enamorado de ese árabe inmenso si este ladrón de damas no me hubiera dejado en semejante desprotección.


Lo habría dejado ir sin que me doliera todo el cuerpo.


Pero todo me estallaba y terminé vendiendo mi televisor para alcanzarlo en Salta. Si tan sólo hubiera tenido el DNI que el narigón me robó, lo hubiera seguido por el continente entero en su viaje loco, luego hubiera cruzado el mar con él como mágico marido musulmán.


Todo eso hubiera ocurrido si no hubiera estado enfurecida de pena en la plaza independencia esa noche que me invitaron un buen vino, hubiera dicho que no, que no necesitaba olvidar nada que muchas gracias otra vez será.


Pero como fui, y hablar era difícil, y estos muchachos de Pink Floyd se van poniendo cada vez más habilidosos en cantar por la noche, y yo quise aprender a leer el Corán en árabe pero era mujer y me hubiera debido limpiar el cuerpo y el espíritu para tocarlo y era mucho esfuerzo, no hubiera dormido a lo árabe esa noche con el extranjero.


A la mañana siguiente hubiera trabajado y nadie se hubiera atrevido a robarme a plena luz del día, y yo tendría mi documento de identidad y entonces sí, hubiera podido salir del país detrás de Adel el egipcio.


Pero era una indocumentada y así no se puede viajar.


Ay si hubiera tenido documentos...


Hubiera arruinado mi noviazgo árabe en el viaje, por lo tanto, un par de años después él no hubiera cruzado medio planeta para verme, y comprobar que sí, que efectivamente ya no había amor. 


Y como ya no había amor, y la revolución había estallado en Egipto, yo no viajé ese año al Cairo si no al pais de mis mejores hermanos.






Si todo eso no hubiera ocurrido, yo no habría venido a parar a estas tierras de sangre y oro donde estoy, ni habría llorado tanta belleza que me trae el Caribe, ni hubiera compartido con mis hermanos más sufridos el dolor de ser latina, ni se me habrían metido las montañas que anduvo Bolívar bajo los párpados para no olvidarme nunca lo cerca que latimos, Colombia y yo.




(Isla de Barú, marzo de 2011)